Ahora resulta que Michael Jackson a.k.a. “Rey del Pop” (y de las ventas póstumas a.k.a. “El Finado de Oro”), se dejó un tema por grabar que, casualmente, ha sido encontrado por la familia.
Pero como no podía ser de otra forma, la canción viene con polémica antes incluso de salir a la calle. Al parecer, el verdadero autor de “This Is It” (presuntamente ¡faltaría más!) es el veterano Paul Anka (“Er Palanca” para los que pasen de los 60).
En medio de esta Jacksonmanía que acabará por devorarnos, he encontrado un vídeo de Zorg, un combo suizo que ha hecho un covermuy cool de la archiconocida “Beat It”.
Y es que, no hay nada como morirse para convertirse un clásico.
No quería escribir nada sobre el fallecimiento de Michael Jackson, no tengo nada contra el “Rey del Pop”, simplemente me da pereza con toda la avalancha de información perpetrada sobre el luctuoso suceso. Los detalles escabrosos en su lecho de muerte, testigos declarando “n” veces en la policía, los hijos que ahora son huérfanos por partida doble (si incluimos la biológica, ya que, al parecer, Jacko no era el padre), la herencia versus las deudas, fans plañideras buscando su minuto de gloria…
Para mí, la confirmación de la desgraciada vida del mito ha sido esa estocada final de mala suerte que ha supuesto la fecha de su muerte: verano. Y en verano, ya se sabe, no hay noticias, así que esta se estirará hasta el hastío (que rima con estío) ¡Pobre “Rey del Pop” roto!
Pero la fama reserva una gloria especial para aquellos que mueren en extrañas circunstancias, ya sean reales o inventadas por los ciudadanitos de a pie que nos negamos a aceptar la desaparición de los pocos mitos que nos quedan.
Ahí está la “teoría de la bala mágica” de JFK, o el suicidio presuntamente involuntario de Kurt Cobain. Aunque para suicidios sospechosos el de Marilyn y la trama del FBI o era la CIA. Elvis, ya se sabe, sigue vivo aunque la calvicie senil le impida lucir tupé a estas alturas…
Todos ellos han tenido una “Muerte Pop”, para pertenecer a esta categoría la escabrosa desaparición del personaje ha tenido que aumentar su popularidad a la que ya de por sí tenía en vida, hasta convertirles en leyenda urbana.
Propongo unos cuantos candidatos en esta lista, (no sólo hay estrellas de la música), pero dejo el último casillero para que seas tú quien la complete…
Es (casi) imposible estar al tanto de todo, para cuando te enteras de que Farrah Fawcett Mayor ha muerto, ya llegas tarde a la desaparición de Michael “Pop” Jackson. Y si esto pasa con lo funerario, cuyo overbooking afortunadamente sólo ocurre de vez en cuando, imaginaos con la imparable hemorragia diaria de nuevas bandas…
Por eso, mi parte favorita de este blog es cuando recibo sugerencias de la gente que lo sigue y que me recomienda tal o cual grupo que se me había pasado por completo. Reconozco que en algunos casos había sido como no ver a un elefante con tacones blancos delante de mis narices.
Y en este epígrafe están The Pains Of Being Pure At Heart, grupo recomendado por Zerbina. Esta banda neoyorquina le dan al pop ruidoso con la misma ansiedad por terminar los temas que los Ramones, los coros poppy de The Pastels y el power-pop de Teenage Fanclub.
Así que la escucha de “Everything With You” fue un pleno al 15. Claro que ya sospechaba que me iban a gustar, conociendo lo mucho que a Zer le va el shoegazing de My Bloody Valentine y sabedora ella de mi debilidad por el desgarro teenager del todopoderoso Mozz.
Así que, por si también se os habían despistado a vosotros, aquí los tenéis: The Pains Of Etc. (¡qué nombre tan largo!), que gustará a los que todavía disfruten de la rabia adolescente plasmada a golpe de riffs y coros melancólicos.
“Everything With You” – The Pains Of Being Pure At Heart
Y por fin, los 80. La década de la MTV y el inicio del videoclip como pieza “promocionera” básica si querías vender vinilos. Por eso, no es raro que muchos consideren que las grandes bandas de la historia (y los que dicen esto siempre mencionan a U2) fuesen de esta década… Posiblemente quedaran más impresionados por los vídeos de la época por la música…
En la industria musical la genética es un factor clave. Ese es el caso de las hermanas de las estrellas del rock que deciden emprender una carrera musical siguiendo la estela familiar.
En algunos casos, ser la hermana de cantante o músico famoso ayuda a entrar por la vía directa en las listas de éxitos. En otros, la sombra de un pariente famoso es demasiado alargada y ensombrece una meritoria carrera.
En este último apartado estaría Martha Wainwright, cantante de folk-pop que ya cuenta con cierto prestigio por derecho propio, pero a la que siempre se le recuerda por ser hermanísima de Rufus, además de hija de Loudon Wainwright III y de Kate McCarrigle.
Otra que también se ve ensombrecida por su allegado es Coralie Clément, la hermana de Benjamin Violet, virtuosa del violín, amante del sonido bossa nova y cuyas referencias son Jane Birking o Serge Gainsbourg.
Otro caso bien distinto es el de la familia Jackson. Jacko consiguió pasar definitivamente al Olimpo del Rock con sus ventas millonarias en Thriller y dos de sus hermanas; Latoya y Janet, iniciaron su carrera musical chupando rueda. Así, mientras la primera sólo mejoró el record de intervenciones estéticas de su hermanísimo, la segunda no llegó con su pezón a escandalizar tanto como el Rey del Pop con su adicción a la infancia.
En ese lugar de cenicientas -respecto a sus hermanos- también estaría Solange, la hermana de Beyonce, que aunque el año pasado publicó disco jamás conseguirá las cifras millonarias de la verdadera Knowles .
Y por cerrar los ejemplos con un caso español, las Dover –o hermanas Llanos- tienen una hermana entre medias, Nieves, que también quiere ser artista. Nieves Llanos tiene un grupo, The Cuts! Y sin haberse currado apenas medio bolo, ya ha salido citada nada más y nada menos que en El País (y en la revista 40, del mismo grupo editorial). ¿Su merito? Precisamente eso, ser la hermanísima.
Martha Wainwright colaborando con Snow Patrol
Coralie Clément, la hermana de Benjamin Violet, cantando Lòmbre et la Lùmiere