A ver, ya tienes la calabaza comprada y planchado el disfraz del año pasado (porque con esto de la crisis, el bolsillo no te da para más y repites), y esperas a tus amigos en casa para hacer una “fiestuki” Halloween con toda su parafernalia ad-hoc. Hoy, claro está, es 31 de octubre.
Si en el atrezzo, te falta la música, ¡no problem! Que aquí estamos para ayudarte…
De tu época de “jevito”, rescata de entre la chupa de cuero con el logo de “arse-derce” y los pantalones reventones de cuero tus hits más ochenteros… Pero no esperes que te cuelgue aquí un vídeo de Metallica, Scorpions y demás pandilla merendilla, porque me niego a ser un instrumento amplificador de la fealdad en el mundo. Que de eso ya vamos más que surtidos.
También puedes remitirte a algún que otro clásico, como los Stones, que tanta simpatía tenían por el diablo, o Led Zeppelin… El problema es que tendrías que estar toda la fiesta con el vinilo gira-que-te-gira hacia atrás para que se oyeran sus mensajes satánicos.
Marilyn Manson puede valer, la verdad… pero si realmente quieres partir la pana y sentirte como Santiago Segura en “El día de la bestia”, es decir; “satánico y carabanchelero”, apuesta por Diamanda Galás. La versión femme de Manson no te defraudará y, sobre todo, dará al personal mucho miedito e igual se te piran de casa cuando tanto tu calabaza como tú estéis hasta la bola.
Uno de mis all time mitos es y siempre será Gainsbourg. Serge, para sus amigos -y supongo que petit conard para sus amantes- que no sólo marco eso que se dice de “un antes y un después” en la historia de la música, sino que trascendió fronteras cantando en francés. Lo que tiene mucho mérito si tenemos en cuenta lo “anglobalizados” que estamos.
Pero además de la música, Gainsbourg también era el personaje. Cumplió sin complejos el trinomio beber-fumar-follar, y no precisamente por este orden. Otro de sus méritos fue conseguir trascender como icono sexual siendo tan difícil de mirar y con ese aspecto de guarrete que hacía patria (la suya, ¡claro!).
Supongo que cada fan tiene su momento favorito del artista, y en este caso el mío es esta clásica “gainsburrada” televisiva que protagonizó en un tet-a-tet con Whitney Houston.
La norteamericana no daba crédito, un Gainsbourg pasadísimo diciendo en público que quería beneficiársela, pero con palabras mucho más literales.
PD: Me vais a disculpar, pero os tengo que dejar directamente el link y no el vídeo como acostumbro. Y es que los de la Red son tan pacatos que lo han censurado… ¿Será porque Serge repite la palabra fuck varias veces? Mmm, maybe… Así que ya sabes, copia el link y pega en la barra de direcciones y ¡click!
Casi la canción de 2 Tone más clásica que haya, “Rudy, a Message to You” de Dandy Livingstone (1967), que The Specials popularizó en 1980.
Pero lo interesante aquí, es deducir quién de todos se ha “killer-truñado” en la canción con su cover y, por tanto, matado al mensaje, a Rudy y, sobre todo, al mensajero…
¡Gloria bendita lo de la Winehouse!
La original de Dandy Livingstone
La versión que popularizó la canción, por The Specials
Y ahora… empiezan los asesinatos:
Winehouse haciendo honor a su apellido
El espejo en el que se mira Manu Chao, Joe Strummer, ex-Clash, confundiendo el ska con una nana
El pasado 15 de octubre tuvo lugar en Barcelona un concierto promovido por el programa “Disco Grande” de Radio 3, con el nombre “La Leyenda de Los Planetas”, como homenaje a la banda tótem de los “gafapastas”.
Y no que los granadinos no merezcan ese reconocimiento, pero ya puestos a rendir tributo a los grupos indies patrios de los últimos 80 y primeros 90… ¿Por qué no aprovechamos la ocasión para poner a El Inquilino Comunista en su merecido sitio?
Los de Guecho fueron de los primeros que se atrevieron a cantar en ingles (hoy ya lo hacen todos), porque los grupos que les influenciaban no venían precisamente de Mataró, como: Pixies, Sonic Youth o Pavement.
Tema tabú donde los haya cuando se habla de sexo, pero con una amplia banda sonora en la historia de la música. Las “alemanitas” o ále-manitas, han sido tratadas en unas cuantas canciones de rock y pop.
La mejor de todas es, sin duda, “Teenage Kicks” de los Undertones, la canción favorita de todos los tiempos del maestro John Peel. Su equícovo estribillo era una oda a esos “picorcillos adolescentes”.
“I wanna hold her wanna hold her tight. Get teenage kicks right through the night”
Otra de las más conocidas es “I Touch Myself” de Divinyls, con Christina Amphlett cantando en plan “calentorra”.
I don’t want anybody else. And when I think about you I touch myself
Y si nos ponemos más cañí, todo el mundo conoce el “Con mis manos” de Bebe.
“Una y otra vez dulce barbaridad, el no controlar la forma de parar”
Aunque hay más… muchas “más-manitas” sonoras.
Teenage Kicks” – The Undertones
I Touch Myself” – The Divinyls
“Con mis manos” – Bebe
Añado otras sugeridas por “Infil”, mi excelso lector…
“Pictures of Lily” – The Who
“Orgasm Addict” – Buzzcocks
Y claro está, también la mítica “Al que eyacula, Dios le ayuda” de Siniestro Total.
La mítica canción “Satisfacción” de 1965, que dio a los Rolling Stones su primer número 1 en EE.UU. es posiblemente una de las más versioneadas de la historia del rock.
Aquí os dejo algunos ejemplos de los covers más y menos afortunados.
Desde que existe Myspace ya no tiene mucho sentido que un grupo luche por ser portada de una revista musical. En realidad, donde hay que estar es en Internet, y en lo que a música se refiere del “who is who?” se encarga Myspace, la red social de la Fox de Murdoch (y de Aznar, por cierto).
Los de Newcastle Kubichek! son un ejemplo, de tantos, de grupo Myspace-dependiente. Sus cuatro miembros iniciales se juntaron en 2003, tras la extinción de la banda Parklandsway, y abrieron página en Myspace para darse a conocer. Por supuesto, el lanzamiento de cada single fue a través de la citada red social. Y cuando su cantante, Alan McDonald, abandonó el combo, el anuncio se hizo en exclusiva en Myspace. Probaron nuevo cantante (Michael “Frog” Coburn) y un par de bajistas, todo pormenorizado en la página del grupo en Myspace, hasta que el pasado mes de julio anunciaron su separación utilizando el mismo canal. ¿Será una ruptura definitiva? Ya nos lo dirá Myspace.
En los 80, The Smiths anunciaron que “The Queen is Dead”, pero con toda seguridad hasta la reina británica sobreviva a la prensa musical, a la que le queda cero-coma telediarios.
The Flamin’ Groovies fueron una mítica banda que representó dignamente el sonido rock&roll y r&b de los 60. Y sabían muy bien de lo que hablaban, porque empezaron precisamente en el San Francisco de esa década.
Los Groovies reivindicaron -hasta su ruptura en 1992- el auténtico sonido garajero de la “Brit Invasion”, que, by the way, fue de lo mejorcito que les pasó musicalmente hablando a los yankees en el siglo pasado.
Pero la lealtad a sus orígenes acabó convirtiéndose en su Talón de Aquiles. Su filia por lo british llevó a estos californianos a trasladarse a la Pérfida Albión en los 70, para experimentar el “té con pastas” que da el agua del Támesis. Y es que, además de a los Beatles, The Flamin’ Groovies amó por encima de todas las cosas a los Rolling Stones de la primera época.
Evidentemente en nuestro país no conocimos a los Groovies en los 60, y hasta la década de los 80 no les dimos una segunda oportunidad, gracias a una nueva generación que adoraba el garaje y los tuvo como grupo de culto.
Y si no hubiesen grabado tantas versiones de los Byrds, Beatles o Rolling, restando importancia a su propia obra, o si el sol de los Stones no hubiese brillado tanto, The Flamin’ Groovies no se habría quedado en la injusta sombra de los segundones.
El amor es algo parecido a un día de compras: Te armas de valor y te dices a ti misma, ¡venga, “pa” fuera”¡ Y te pateas todas las tiendas en busca de “La Ganga”. Pero no sólo buscas, también comparas para encontrar algo (supuestamente) mejor. Y, evidentemente, estrenar te ilusiona como a la que más, e incluso puede que repitas alguna que otra “prenda”…
Pero, al igual que con el shopping, lo que inevitablemente llega en todas las relaciones son “Las Rebajas”.
Esa época de despecho “revenío” que nos pone a todos tan melodramáticos. Y “braseamos” sin piedad al personal con nuestra desventura, porque el desamor es muy cansino, la verdad.
Pero, si los “Plastas Sin Frontera” de La Nueva Era utilizan la New Age para “empitonarse” con lo suyo… ¿Por qué no utilizar la música como terapia? Que sería algo así como desahogarnos con unas buenas tonadillas barriobajeras cantadas en casa a grito “pelao”, para luego poder salir bien despejaditos a comernos la calle.
Como bien dijo Carmen Maura en “Mujeres al borde de un ataque de nervios”: “Lo a gusto que se queda una después de echar unas lagrimitas”.
Los de Mesa (Arizona) se juntaron en 1994 y son un buen ejemplo del sonido Emo (no como Tokio Hotel). Esa etiqueta se la ganaron cuando en 1999 publicaron “Clarity”, y aunque el grupo reniegue ahora de ello, la crítica fue unánime tras escuchar el single “Lucky Denver Mint”, que se incluyó en la banda sonora de la película “Never Been Kissed”, protagonizada por Drew Barrymore.
“Lucky Denver Mint” – Jimmy Eat World
Jimmy Eat World rechaza la etiqueta Emo, el single “Big Casino” es parte de su nuevo material algo más rockero